I thought I was perfect

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February 28, 2012 8:16 am May 28, 2011 1:02 am

Carta de una madre de Fukushima.

Sé que a mucha gente en suramérica le importa un pepino lo que ocurre en Japón, pero aquí está esto que encontré:

Una reportera de negocios, economía y tecnología del New York Times, en tokio, Hiroko Tabuchi (http://twitter.com/HirokoTabuchi) recibió una carta de una madre radicada en Fukushima, preocupada por la salud de sus hijos.

Esta es una traducción rápida que hice. Al final, el link a la fuente original en inglés:

Carta de una Madre de Fukushima

 

Cuando Tomoko-san, madre de dos en la ciudad de Fukushima, escuchó de un trabajador de una organización no gubernamental que iba a estar en Fukushima para reportar sobre los niveles de radiación en las escuelas locales, ella fue lo suficientemente amable para dedicar su tiempo a hablarme y me entregó esta carta. Prometí traducirla y compartirla con ustedes:

 

A la gente en los Estados Unidos y el resto del mundo,

 

Lo siento mucho por el uranio y plutonio que Japón ha liberado en el ambiente. La precipitación radiactiva de Fukushima ya ha recorrido el mundo varias veces, llegando a Hawái, Alaska, e incluso Nueva York.

 

Vivimos a 60 kilómetros de la planta y nuestros hogares han sido contaminados a niveles que superan aquellos de Chernóbil. El cesio-137 que se está encontrado en el suelo estará con nosotros por 30 años. Sin embargo, el gobierno no nos ayuda. Nos dicen que no hagamos nada. Ordenan que los niños usen mascarillas y sombreros para ir al colegio.

 

Este verano nuestros niños no podrán ir a nadar. No podrán jugar afuera. No podrán comer los deliciosos duraznos de Fukushima. Ni siquiera podrán comer el arroz que nuestros granjeros cosechan. No visitarán los hermosos ríos, montañas y lagos de Fukushima. Esto me entristece. Me llena de arrepentimiento.

 

Nuestros niños tendrán que pasar el verano en sus salones, sin aire acondicionado, sudando mientras intentan concentrarse en sus clases. No tenemos idea de que tanto han estado expuestos a la radiación.

 

Tenía 8 años cuando la planta Fukushima Daiichi empezó a funcionar. Si hubiese entendido lo que se estaba construyendo, habría luchado en contra de ello. No había notado que estaba llena de peligros que pondrían en riesgo a mis hijos, a sus hijos y los de ellos.

 

Me siento agradecida por toda la ayuda que el mundo nos ha enviado. Ahora, lo que pedimos es que el resto del mundo alce su voz contra el gobierno Japonés. Hacer presión para que tomen cartas en el asunto. Hacer que, proteger a los niños, sea prioridad.

 

Muchas gracias,

 

Tomoko Hatsuzawa

Fukushima

25 de mayo de 2011.

FUENTE: http://kymkemp.com/2011/05/27/sad-letter-from-a-fukushima-mother/